martes

28/02/2017: Te amo.

Te abrazó, fuerte, tanto que casi puedo imaginarme a mi alma acariciar la tuya. Siento la calidez de tu piel invadiendo mi ser, de alguna forma estando de este modo el mundo me duele menos, la vida se me hace más llevadera, todo se vuelve perfecto. Nunca me imagine cuando te conocí que esto iba a ser así, nunca creí que ibas a ser esa persona que me salvara de todas las formas posibles.
Escribí mi pasado en un libro, y una a una quemé todas las páginas, lo deje ir, lo liberé. No necesito más esa carga conmigo, no ahora que tengo a un ser tan lleno de luz a mi lado. Siento que a tu lado no necesito nada, no necesito recuerdos, no necesito viejos amores, no necesito el dolor, simplemente tengo que dejarme ser, vivir, sentir. disfrutar.
No sé exactamente como definir el modo en que mi alma vibra cada vez que estas cerca, no existen adjetivos para describir el modo en que tus ojos me sanan el espíritu. Cuando estas al lado mío, soy la mejor versión de mi misma, soy todo lo que siempre quise ser.
Todo de vos es todo lo que encaja conmigo, somos piezas de rompecabezas que estaban perdidas, vagando en algún lugar lejano, perdido, abstraído. Yo estaba viviendo en blanco y negro, fingiendo sentir cosas inexistentes acompañada de personas equivocadas, nada en mi vida estaba bien, yo no estaba bien. Eso cambió. El día que me dijiste por primera vez que me amabas algo exploto en mi, todo los colores que no existían antes ahora se mostraban como un caleidoscopio frente a mi, y entonces lo sentí, mi cansado corazón volvió a latir con fuerza. Lo supe en ese momento, lo sé ahora, sos el hombre de mi vida. Después de vos, la nada.
Gracias por haber aparecido en mi vida, gracias por permitirme amarte cada día, por enseñarme cosas, por incluso animarte a regañarme cuando sabes que estoy haciendo las cosas mal. Gracias por ser la razón de todo. Te amo, hoy, mañana y por el resto de mi vida.

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