miércoles

17/05/2017: Carta a mi misma.

No te puedo prometer que ya no va a doler, no te puedo prometer que el vaya a volver, hay muchas cosas que no te puedo prometer, porque la vida es errática y a menudo da vueltas insospechadas. El dolor es mucho, pero te puedo asegurar que vas a aprender a vivir con él, así como aprendiste a vivir con muchas otras cosas.
No puedo asegurarte que no te vayan a volver a romper el corazón, no puedo asegurarte si el alguna vez te quiso, o si le importaste, tampoco puedo decirte que el te extraña, porque realmente no sé que pasa ahora mismo por su cabeza. Lo que si puedo asegurarte es que ahí afuera hay muchas otras personas que si te aman, con locura, a tal punto que tu dolor también les duele.
No quiero llenarte de falsas ilusiones, prometerte cosas que quizás nunca vayan a pasar, porque como te dije antes, nadie puede predecir el curso que esta vida misteriosa vaya a tomar. Pero sí puedo decirte con toda certeza que el dolor no es para siempre, que las cosas eventualmente mejoran, siempre lo hacen, es el curso natural que todo debe seguir.
Y algún día, no hoy, no mañana, no este mes, pero sí algún día, todo lo malo va a ser sólo un punto negro en un mar de recuerdos hermosos, y ya no vas a sufrir al evocarlos, porque vas a estar en paz con vos misma.
El amor cuando no funciona duele, las rupturas amorosas son el peor de los tormentos que posiblemente te toque afrontar en esta vida, pero sos fuerte, siempre lo fuiste. En esa relación vos eras la persona fuerte, la que siempre le puso el pecho a las balas, la que jamás salió corriendo, la que se quedo hasta el final. Y eso te hace valer más que cualquier cosa en este infinito universo.
Te juro que aunque hoy no lo creas así, sos valiosa. Tu vida es algo precioso, no la conviertas en algo efímero, no hagas que tu paso en este mundo sea algo fugaz, aferrate a vivir, incluso aunque eso mismo te lleve a estar llorando por horas.
Grita, llora, sangra, hace lo que debas hacer para recomponerte, para encontrarte con vos misma, para renacer. Pero este no es tu final, no hoy, no de esta forma, y no por estas razones. Te lo repito una vez más, sos fuerte, mucho más fuerte de lo que te hicieron creer que sos. Y podes ser algo, podes ser todo, porque tenes todo el mundo a tu favor, tenes todas las cartas para ganar, solamente tenes que aprender a jugarlas.
Y cuando sientas que ya no podes más, que ya tuviste suficiente, volvé a mirar atrás, mira todas las tormentas que afrontaste, todas las desilusiones, todos los dolores. Sé que estas cansada, caminaste mucho por un sendero que no fue un lecho de rosas, pero si llegaste hasta este punto, ¿qué te impide seguir avanzando?.
Sos joven, tenes toda la vida por delante, tenes todos los motivos correctos para seguir adelante, la victoria esta en tus venas, naciste para triunfar, para ganarle a esta vida fastidiosa. Y cuando dudes de todas estas capacidades, mírate al espejo, esa chica frágil y asustada que te devuelve la mirada te ama como nadie jamás va a llegar a amarte. Ese cuerpo abatido es tuyo, y tiene la capacidad de llevarte a donde sea que quieras ir. Esos ojos brillantes son capaces de decir todo lo que tu alma quiere hablar, sumergite en ellos, perderte en ese mar verdoso.
Podes ser algo, podes ser todo. Se dice que para que una estrella nazca, primero una explosión debe ocurrir, todo tiene que colapsar para que puedas nacer. Y esta no fue tu muerte, este fue tu nacimiento.
Seguí por vos, por mi, por nosotras.

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